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Reseña “Festival 100 Vinos Mexicanos 2012” vía Vinus Tripudium

Es el mayor festival enteramente dedicado al vino mexicano y quizá en términos de impulso al vino nacional el más exitoso. Al concluir su tercera edición queda claro que ha logrado acercar la cultura del vino principalmente al público que va dando sus primeros pasos en el tema. A inicios del mes de marzo, el Festival 100 Vinos Mexicanos organizado por La Redonda Vinícola Mexicana gozó de una gran afluencia de público constituido en su mayor parte por familias. Aunque para la mayor parte de los asistentes fue un escape de la rutina para disfrutar de un fin de semana en el hermoso paisaje de los viñedos queretanos, muchos expositores, entre ellos renombrados enólogos y sommeliers reconocieron que el interés del público por aprender más del vino fue uno de los aspectos más interesantes del evento.

Lic. Claudio Bortoluz Muñoz entrega reconocimientos a los participantes del Festival

“El tema del Festival es impulsar al vino mexicano y mostrar su variedad, aunque se llama ‘100 vinos’, que siempre se llamará así, éste año se presentan más de 400 vinos”, con éstas palabras el Lic. Claudio Bortoluz Muñoz, Director comercial de La Redonda Vinícola Mexicana dio la bienvenida al público asistente y a los representantes de cincuenta productores de vino mexicano que se dieron cita para ofrecer en degustación sus productos al lado de productores locales de alimentos gourmet como quesos, panes y  conservas.

Variedad de estilos y la visualización del vino como compañero de la rica gastronomía mexicana fue el enfoque del Festival éste año. “Es muy importante que los mexicanos conozcamos nuestros vinos, ese es el objetivo de éste festival, que la variedad se muestre aquí”, comentó Bortoluz. En referencia al reconocimiento internacional de la gastronomía mexicana y el vino como el compañero ideal de los alimentos, afirmó: “Es justo que los mexicanos tengamos nuestro vino mexicano que acompañe nuestros platillos mexicanos. Claro que se pueden tomar con vinos de otros países, pero los vinos mexicanos están hechos para el paladar mexicano, están hechos en nuestra tierra, tienen sabores particulares de México”.

En la ceremonia de inauguración se contó con la presencia del Secretario de Turismo de Querétaro, el Lic. Mauricio Salmon Franz quien celebró el esfuerzo de la familia Bortoluz para organizar el exitoso festival así como reconoció la importancia del turismo gastronómico y en específico el enoturismo, por los recursos que representa para la economía de la entidad.

El Ing. Miguel Angel Santiago, Director Técnico de La Redonda Vinícola Mexicana destacó el legado de la región como localidad de vocación vitivinícola: “Esta región queretana maravillosa en su conjunto y en su particularidad más fuerte que es la vitivinicultura como uno de los estados más antiguos en el cultivo de la vid en el continente americano, surge con fuerza para mostrar las posibilidades del estado para producir diferentes tipos de vino”.  El ing. Santiago anunció los lanzamientos que prepara la vinícola para éste año: dos nuevas etiquetas de la línea Orlandi, un vino tinto creado a partir de tempranillo y cabernet sauvignon así como un vino blanco elaborado con los varietales chardonnay y chenin blanc.

El festival contó con una renovada área de degustación, cubierta por césped que hizo una gran mejoría con respecto al año anterior en dónde se emplazaron las mesas de degustación que en cierto momento se vieron superadas por la cantidad de visitantes. Como en las ediciones previas se realizaron catas de vino, algunas con los enólogos de las bodegas participantes: L.A. Cetto, Baron Balché, Viñedos Azteca, Cava Aragón, Emeve, D’Poncelis, Casa Madero, Vinícola Fraternidad, Monte Xanic, Fratelli Pasini, Las Nubes, y por supuesto, los anfitriones La Redonda.

“Los vinos mexicanos están hechos para el paladar mexicano, están hechos en nuestra tierra, tienen sabores particulares de México” -Claudio Bortoluz Muñoz

Gran cantidad de estudiantes de gastronomía se agasajaron con la información de las conferencias que se llevaron a cabo, como el “Taller Expresión del Vino Mexicano” impartido por la sommelier y comunicadora Pilar Meré, “El Vino Mexicano en un mundo globalizado” por el sommelier y juez internacional René Rentería y “Visión sobre el Vino Mexicano desde la óptica de un sommelier” por el reconocido sommelier Pedro Poncelis.
Aquellos interesados en la gastronomía, disfrutaron de uno de las más exitosas presentaciones, el “Taller gastronómico sensorial” del chef Roberto de la Parra de Nación Gastronómica, en dónde se realizó un ejercicio de demostración culinaria con maridajes y una inusual ambientación musical para cada platillo preparado.
Se efectuó el tradicional paseo a los viñedos en el transporte de la bodega mientras otras numerosas familias disfrutaron del cálido clima del fin de semana, en las áreas de mesas ubicadas al lado de la zona de expositores y alrededor del restaurante de la vinícola, acompañados de música de diferentes géneros: mariachi, blues y rock animaron el ambiente en el escenario principal, mientras un DJ musicalizó la zona de degustación.
Los expositores ven en el festival una exitosa fórmula, no sólo es posible tener contacto directo con el público para explicar sus propuestas enológicas sino también vender sus productos, por lo que para algunos vale el costo de transportación de producto y personal desde el norte del país. Algunos productores expresaron su satisfacción con respecto a que el interés del público por conocer más del vino y los procesos relacionados va creciendo: “se detienen a preguntar y se nota su inquietud por aprender del vino” expresó un productor de Baja California. “El ambiente que veo es muy similar al de las fiestas de la vendimia en Ensenada” expresó otro viticultor.
Los asistentes pudieron conocer las diferencias de estilos de vinos de prácticamente toda la república, Querétaro por supuesto, Baja California quienes formaron la mayor parte de los expositores y Coahuila con las importantes bodegas de Casa Madero y Rivero González.
Área principal de degustación, La Redonda Vinícola Mexicana

En representación de sus propios proyectos vinícolas empresarios y enólogos participaron Hans Backhoff CEO de Monte Xanic, Christoph Gaetner de Vinisterra, Don Juan Ríos y su enólogo Jesús Rivera de Barón Balché, Paolo Paoloni de Villa Montefiori, Alejandro Cabello de Fratelli Pasini, la familia Bibayoff en sus diferentes proyectos, Víctor Segura de Las Nubes, Salomón Cohen de Fraternidad, Gilberto Salinas de GSalinas, el “Capi” Oscar Obregón de Norte 32, Amado Garza de Viñas Garza, Marvin y Jesica Díaz de León de Vinos Hasta que se Agoten, Mario Montaño de Montaño-Benson, Areli Curiel de Chateau Camou, Alberta Ceja de Xecué,  Jesus Cardoso de Viñedos Azteca, Max Dorantes de Dorantes Cervera, José Luis Rendón y sus socios de Cava Aragón, Jorge Noguez de Moebius y Alvaro Alvarez de Alximia entre muchos otros.

Los reconocidos sommeliers y ahora emprendedores con su proyecto propio, Pedro Poncelis Sr y Pedro Poncelis hijo, presentaron su vino D’Poncelis el cual han lanzado recientemente al mercado.

Al final del evento, los fuegos artificiales cerraron con broche de oro las jornadas del Festival dejando una grata impresión a los asistentes.
Toda propuesta es susceptible de mejoras, la separación de la zona de degustación en dos secciones dejó en cierta desventaja a aquellos expositores en la sección de carpas de catas. Por el volumen de visitantes quizá sea económicamente factible eliminar totalmente el costo de las catas permitiendo que un público mayor conozca con mayor comodidad los conceptos de enología y viticultura. El otro lado de la moneda: el éxito en términos de números de visitantes dejaron estrechos los pasillos en la zona principal de degustación.

Familias disfrutando de un clima agradable

Sin embargo, a pesar de los detalles fue un exitoso festival: para los visitantes, para los expositores, para los hoteles de Tequisquiapan y Ezequiel Montes quienes registraron llenos totales. Desde luego para La Redonda y en particular para el vino mexicano: el objetivo de mostrar la variedad del vino nacional en un contexto familiar se cumplió.

La familia Bortoluz ha sabido escuchar las solicitudes tanto del público como de los productores. La exposición gozó de mayor comodidad en comparación con la edición anterior, la calidad de los contenidos de las catas y conferencias aumentó y la organización mejoró notablemente. ¿Qué sigue? Trabajar en ofrecer la gastronomía a la par de los vinos, quizá invitar a chefs y restauranteros locales para que al lado de cada mesa de degustación se pueda disfrutar de la deliciosa propuesta gastronómica de Querétaro y de ésta forma completar la experiencia.

Un Festival cuyo nombre ha quedado superado, 100 vinos mexicanos en una misma muestra parecían una meta difícil de lograr hace tres años, hoy día cuatro veces ese número de etiquetas demuestran una industria que ha crecido de forma importante en los últimos años. Manejar con el congreso el tema de impuestos, aumentar las áreas cultivadas de vid para vino, mejorar la calidad y la consistencia son los retos en estos días para el vino mexicano. Sin embargo, para aquellos que vivieron el festival sin duda, se llevaron un grato sabor de boca… a vino mexicano.

Vía Vinos Tripudium

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