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¿Vinos biolunares, lunáticos o zodiacales? por Master Wine & Cigar Sommelier Yamir Pellegrino

Yamir Pellegrino Master Wine & Cigar Sommelier

Hoy reconozco que me ha cogido un poco tarde para subir mi artículo de “Viernes Vino” y justamente, con esta bella luna que me  ha acompañado en mi viaje, he recapacitado sobre la crucial influencia de la luna, los astros y la energía cósmica sobre los seres vivos… y es que muchísimas veces se nos olvida que nuestro amigo “Wine”, es un ser vivo, como pocos, donde los detalles, lo enaltecen y lo hacen grande…

Desde hace un tiempo en mi afán por seguir explorando en este inmenso mundo del vino, me he tropezado con interesante artículos y libros, sobre todo de viticultura biodinámica, y en este año ya más profundamente tratado, he disfrutado, hasta un calendario para degustar vinos… si, donde nos indican los días más recomendados para poder captar todas las sensaciones y sentimientos que transmite el vino. Por eso ya existe esta guía para sugerir la cata de los vinos según la fase lunar,   este “Calendario de cata 20012”  realizado por Domi Bairaguet( Clos Dominic S.L) realmente es un muestrario para tener en cuenta… por ejemplo el día de noche vieja, el 31 de diciembre de este año 2012, es ideal para beber o catar vino, yo diría mejor, hacer ambas cosas ,y  de paso esperar el nuevo año, con mayores y mejores ganas. Según su autora desde hace años se laboran los calendarios biodinámicos, estos dirigidos al sector del cultivo de la vid, y ella quiso demostrar que para la cata también es importante, contar con los astros, sobre todo con la señora “Luna” . El basamento de esta, también viene  precedido por otros trabajos de María Thun, la cual  divide la cata “vino-lunar” en días o espacios horarios, y los describe, como fruta, raíz, hoja y flor, y para ella los mejores días para catar son los fruta, y este día de manera especial los vinos se sentiran más sabrosos, más vivos… y los peores días los raíz… pero además habla de días tranquilos, días normales y días problemáticos, esto con gran carga para la agricultura y las cosechas. Ahora algo falta en estos calendarios, pues siempre se  cita a grandes vinos de la  Rioja, Ribera del Duero, grandes vinos franceses de añadas místicas, o simplemente los definen como “vinos atlánticos” , pero eso hace aumentar mis dudas, como faltan aquí los increíbles vinos que entonces llamaría yo , “vinos pacíficos”  (los californianos, de Washington State o de Chile), algo queda inconcluso…

Mas mi intuición me dice, que mucho de cierto en estas influencias astrológicas, esotéricas o energéticas, y es que el vino se nutre de todo su mundo circundante, sino recordemos las leyes biodinámicas que nos enseñó el maestro Rudolf Steiner, tan demandadas hoy en día. Mi estudio ha ido un poco más profundo, y me he dado cuenta, que los vinos nacen también con signo zodiacal, por ejemplo en el hemisferio sur los vinos jóvenes, se embotellan en los signos Aries, Tauro o Géminis, y los que  llevan crianza, nacen (atendiendo a su embotellado) en muchos casos, bajo los signos Leo, Virgo, Libra o quizás Escorpión, en el hemisferio norte al estar contrarias las estaciones del año, los vinos jóvenes serian, Acuario, Picis o Aries, y aquellos con cierta evolución en barrica y botella podrán llevar como sello de nacimiento , otros signos del zodiaco, y por tanto como los propias personas,  tendrán vidas y características propias muy diferentes…

Todo esto sin tocar, el magnético e indescifrable mundo de la energía piramidal, y su increíble acción sobre los vinos… se dice que todo lo que se encuentra debajo de una pirámide(con medidas exactas) percibirá una enorme cuota de serenidad e integración, influenciado por las fuerzas cósmicas y la energía gravitacional… y como el vino está vivo, cambiará notablemente su desarrollo, y sus parámetros de olor, gusto y estructura, parece que estas fuerzas de atracción o energía vital,  ayudan al reposo, descanso, maduración o envejecimiento pausado del vino, apareciendo notas de sabor y aromas diferenciados, pues este magnetismo renueva al vino, lo redimensiona, claro está en un camino largo aún por descubrir…

Lo importante será darnos cuenta que el vino, como todo lo que habita en el planeta tierra, está expuesto a estos fenómenos y a otros como la resonancia, sin lugar a dudas, que dejan huellas profundas en todo lo que vive y se desarrolla en ella… y después de leer esto, no olvide… antes de olfatear o degustar un vino, asómese y mire al cielo, la luna le enviara un mensaje, y hará más placentera su experiencia vinícola, además de un toque místico, quizás especial y necesario…

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