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“Cebollitas de Ixil” únicas en el mundo en peligro de “Extinción”

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La producción de cebollitas, elemento de identidad cultural.

En Ixil la producción de cebollitas es un elemento cultural que da identidad a los habitantes de ese municipio y sin embargo cada año crece el peligro de perderse la tradición de ese cultivo.

La razón es que ahora sólo las personas de la tercera edad continúan en esa actividad hortícola. Los jóvenes del lugar prefieren trabajar en las maquiladoras de la zona o viajar a Mérida para emplearse.

Estos últimos rechazan las actividades agrícolas por lo rudo de estas tareas, el poco ingreso que arrojan y el bajo status social que tienen.

En un trabajo al respecto la antropóloga Naybi Chan Martínez recordó esa advertencia.

—El futuro del cultivo de cebollitas no es muy prometedor que se diga — expuso en una investigación etnográfica.

—Los productores son personas adultas de la tercera edad. Por diversas razones a veces no logran transmitir sus conocimientos a sus descendientes, y es probable que cuando esos viejos agricultores fallezcan su sabiduría se irá con ellos.

—Un factor que contribuye a disminuir el número de horticultores en Ixil es la maquiladora instalada en el pueblo, la cual atrae a los jóvenes.

—Estos laboran ahí porque es más seguro y cómodo, no están bajo el sol y su paga es semanal, no tienen que esperar seis meses para ver el ingreso, como ocurre con el cultivo de cebollitas, donde además la ganancia es baja.

—Otra opción de empleo para los jóvenes de Ixil es viajar a Mérida en busca de mejor salario y comodidad.

Durante muchos años la población de Ixil fue famosa gracias a sus singulares cebollitas, pero ahora ese cultivo está a punto de desaparecer, pues ha sido desplazado por el cilantro, rábano y lechuga.

Los pobladores admiten que hoy día apenas unos cuantos siembran la cebollita de Ixil, pero sólo para vender las hojas, pues los bulbos no son del gusto de las nuevas generaciones.

“Quedamos unos 8 que seguimos sembrando la cebollita, ya somos muy pocos; antes éramos como 50 o más; todo el pueblo se dedicaba y lo vendíamos al mercado en Mérida; se pagaba bien; ahora sólo la hoja nos piden y de la cebollita nada; hasta la ven fastidiosa para pelar y no la comen, prefieren la roja o la blanca porque además es más barata.

“El kilo de la cebollita está en 20 pesos y la roja en 8, o la blanca en 7; no se compara en precio; lo que sucede es que ya no la comen, ya no la piden; poco a poco se va quedando atrás; si no se le pone atención se va a perder y en el recuerdo se va a quedar; yo, por ejemplo, tengo puras mujeres y ninguna se interesa por la tierra; cuando me vaya yo, ahí se quedarán mis mecates”, relató don Gil Chan, agricultor en Ixil.

Esta población ha ido abandonando esta actividad por la baja demanda y lo tardado del cultivo, ya que mientras en un mes se obtiene cilantro, que se vende en 20 pesos el rollo (en una buena época), la cebollita tarda 6 meses en dar cosecha y no todos la compran.

Don Gil afirmó que con trabajo se venden 20 rollos de hoja de cebollita.
“A los jóvenes no les gusta; la gente moderna no la come, ni la conocen, prefieren la cebolla cambray o la que venden en el súper, las de bola o la roja; lo que se llega a usar de la de Ixil es la hoja, pero con trabajo se venden 20 rollos; en el pueblo habemos como 8 que sembramos y ya es mucho; se fue perdiendo el interés; y es que es muy trabajoso, es un cultivo de mucho cuidado”, dijo.

Lento proceso
Relató que primero se debe sembrar un semillero, se fertiliza con pollinaza y se cuida con riego; suele sembrarse entre septiembre y octubre, cuando las lluvias fuertes ya pasaron, porque de lo contrario se pudre la cosecha.

Después de mes y medio y que la planta alcanza un nivel óptimo, se debe trasplantar, planta por planta, y esperar a que produzca.

En este proceso transcurren en promedio 6 meses, así que la cosecha se da entre abril y mayo y es la única del año.

“Es muy trabajoso; yo lo hago solo, pero antes, cuando éramos muchos los que sembrábamos se contrataba de 2 a 3 personas para que trabajaran en el trasplante, pero eso se acabó.

“De mis 3 mecates, menos de una cuarta parte es de cebollita; la mayoría que tengo es cilantro, éste da cada mes; también tengo rábano y lechuga; por eso a los jóvenes no les gusta sembrar cebollita, es trabajosa”.

“Hemos intentado no trasplantar y vamos vendiendo las hojas, pero se manchan las que se quedan; por eso es que es muy tedioso y como lo único que se vende es la hoja, pues no queda de otra que trasplantar. El rollo de la hoja se vende en 8 pesos; por eso es que la base de la agricultura de Ixil cambió de la cebollita al cilantro”, dijo.

Las hojas de la cebollita de Ixil son idóneas para el frijol colado, el frijol con puerco, con ibes o con blanquillos, en el mondongo, entre otros guisos.

“Y quien quiere la cebollita en bulbo, que normalmente son personas que la usan para los asados, debe venir a Ixil y preguntar de casa en casa, porque ya no se vende.

El sabor de esta cebolla es dulce y menos amargosa que la de bola.

Mejor no
Don Felipe Chim llegó a Ixil hace 40 años y recuerda que era tierra cebollera al 100 por ciento, pero pronto comenzó a sembrar otros productos por la urgencia del ingreso.

“La cebolla es muy tardada; el rábano en 4 semanas y el cilantro en 5 está listo y la cebollita en 6 meses; es mucho tiempo y el cultivo requiere manutención, requiere su pollinaza, por eso es que poco a poco la siembra se ha ido bajando.

“Ahora hay como 5 cebolleros cuando mucho: está don Milo, don Liberato, don Blas, doña Teresa; son pocos porque es riesgoso; ¿imagine dar todo para un cultivo de 6 meses y si no se logra?”, comentó don Felipe.
“Yo no la siembro, ni me llamó la atención hacerlo porque es muy trabajosa, pero he visto cómo poco a poco los demás la dejan y se van al cilantro; ahora habemos muchos cilantreros”, dijo.
Ni la Secretaría de Fomento Agropecuario del Estado, ni la Sagarpa tienen registros de la siembra de cebolla en Yucatán; lo que se consume se trae de otros estados.

Fuente: Verónica Martínez

8 Comentarios »

  1. Muy interesante tu artículo.
    ¿Sabes si existe algún lugar en el D.F. donde se pueda encontrar este tipo de cebolla? ¿O solamente en la península?

  2. Estaremos al pendiente de lo que pase, y sobre todo de tu visita a los productores!!!!

    Yo no conocía estas cebollitas… creo que hay muchas cosas maravillosas en México que por no conocer no se genera interés y consumo… esperemos y cambie la situación para bien.

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