Rodando por México

Domingo: Nos estamos enterando de las características del Norte qué entró y lo fuerte qué estuvo, con razón estamos molidos, gracias a Dios llegamos con bien, una aventura extrema que nunca olvidaremos, hoy nos quedaremos en Veracruz a descansar.

 

Rodando por México

Sábado 12 de Marzo

Nos amaneció a las 7 de la mañana, la idea, salir a las 8 am para tener por lo menos 3 horas frescas, para rodar rumbo a Veracruz, la distancia 470 km la cuál pensábamos recorrer en 6 horas haciendo 4 paradas para hidratarnos considerando el calor que hace en esta zona, abrimos la ventana y todo el cielo cubierto de nubes espesas seguro nos iba a tocar lluvia pero a favor no pasaríamos tanto calor, pues bien bajamos, hicimos check out y montamos todo en la moto, teníamos desayuno incluido pero decidimos mejor no perder más tiempo y avanzar, cargamos gasolina en la primer oportunidad y a eso de las 8.45 am ya estábamos gracias a Dios en carretera. El clima súper agradable nada que ver con el día anterior, comenzó a lloviznar, aviso de que rodaríamos con lluvia pero nada del otro mundo, así que avanzábamos sin problema, 120 km recorridos y la lluvia se volvió intensa pues que vamos a hacer nada, simplemente disfrutarla y empaparnos ya que los trajes que compramos los ofertaron como impermeables pero para lloviznas en fin.

Llegamos a un puente y debajo de él un grupo grande de bikers cubriéndose de la lluvia, así que paramos para platicar y preguntar si iban rumbo a Veracruz para integrarnos a su grupo, nos presentamos, todos ellos muy amables como toda fraternidad de quienes andamos en cualquier tipo de motocicleta, en donde la marca y cilindrada no importa, resulta, que iban a una concentración y festival de motos qué se celebraría cerca de Villahermosa, no recuerdo el lugar, el caso es que asistirían muchos bikers del Estado de Veracruz, platicamos sobre el clima y nos recomendaron quedarnos en Coatzacoalcos ya que habría muchas rachas fuertes de viento, incluso, algunos de sus compañeros no habían viajado provenientes de Veracruz por la misma razón, situación que me hizo ruido, pero decidí seguiríamos avanzando y ver que sucedía en el trayecto, tomamos la foto del recuerdo de mi Chaparrita con ellos y a darle.

Salimos de nueva cuenta y continuaba la lluvia y vientos relativamente fuertes pero nada del otro mundo, pasamos la desviación hacia Coatzacoalcos y decidí darle para adelante, la lluvia paró a los pocos minutos pero los vientos seguían pegando a la moto sobre el costado derecho siendo más fuertes, pues no fue hasta el puente atirantado de Coatzacoalcos en donde a medida qué subíamos, los vientos se intensificaron, mayor altura más viento y ahí si nos pegó el viento por varias ocasiones en ambos lados hasta el punto de llevarnos de un carril a otro, afortunadamente contamos con algo de experiencia al haber recorrido la Ventosa y el tramo de Parras a Torreón, gracias a Dios muy suavemente pudimos bajar de 3a a 2da, desacelerar y hacer contrapeso, pero nunca frenar demasiado ya que la velocidad es muy importante, ayudó mucho el tamaño y peso de la moto, pero también más difícil de controlar, el tráiler qué venía detrás de nosotros nos apoyó invadiendo los 2 carriles, dándonos nuestra distancia y frenando a quienes venían atrás, permitiéndonos maniobrar al centro de ambos carriles, por fin lo cruzamos y el choque de adrenalina te invade te llena todo el cuerpo y bueno que les puedo contar es una sensación única.

A los 20 minutos, paramos a la altura de Minatitlán en la primer estación de gasolina, recargamos combustible y nos paramos en un Oxxo a tomar café y calentarnos un poco, veníamos empapados por dentro y chorreando agua, sentido inverso al día anterior temperatura de 17 grados con viento y mojados ya se imaginarán el frío qué teníamos, tan pronto me bajé felicité a mi Chaparrita por haber manejado tan bien la situación y de alguna manera celebrar y sentir esa sensación de adrenalina, tomamos nuestros cafés, platicamos y listos a continuar el camino, pasando Minatitlán los vientos seguían pero las rachas eran más fuertes haciendo muy peligroso el rebase ya sea de nosotros o de los que vienen más rápido ya que las rachas pegan cuando menos lo esperas, pero que se podía hacer?, en estos casos te encuentras en medio así que solo resta seguir para adelante la velocidad promedio en este punto era de 70 a 90 km/hr y nos faltaban 300 km aún por recorrer y bueno no queda de otra que mentalizarse y no bajar la guardia por pesado qué se convierta el camino ya que en el momento que lo haces se presentan los riesgos o accidentes.

Así llegamos hasta Cosamaloapan mitad del trayecto entre Minatitlán y Veracruz, donde paramos a comer unos sándwiches y cafés para cargar pilas, y de nuevo con toda la actitud y otros 150 km más por recorrer nos subimos a la moto, el camino y condiciones las mismas, rachas de viento qué nos movían continuamente pero en este punto ya muy agotado pero obligado a seguir hasta llegar y gracias a Dios por fin llegamos al Puerto de Veracruz, literalmente molidos ya en la ciudad y llegado al hotel Emporio donde nos hospedamos junto al malecón las rachas eran aún más fuertes y bueno fue un tema porque literal no pararon hasta que por fin estacionamos la moto, se acercó un Bell boy a ayudarnos y fue ahí donde nos enteramos que había Norte wow, así que nos chutamos todo el paso del Norte qué bajó hasta Quintana Roo y en moto, quién iba a decirlo ahora que hilamos las condiciones tan extremosas, dos días de intenso calor muy por encima de la media, previas a la formación de un Norte, así que mi Chaparrita se está bautizando formalmente en este tema, calor, lluvia y vientos intensos.

Por fin en la habitación nos bañamos y nos fuimos a comer al restaurante Villa Rica en el Hotel Diligencias justo frente al parque central, ordenamos un platillo súper exótico, plátano relleno de mariscos frescos, bañado en frijoles y acompañado con queso Cotija, una delicia de verdad que combinación de sabores un plato que difícilmente olvidaré, así como un salpicón de jaiba en salsa de tomate buenísima también, a mi Chaparrita se le ocurrió ordenar unas tortillas y para nuestra sorpresa hechas a mano en el momento de masa nixtamalizada y del doble de grosor de una tortilla normal, lo que las hizo el acompañante perfecto para ambos platillos, una muestra de hacer las cosas como deben de hacerse, utilizar el ingrediente y técnica para ofrecer un producto de calidad, y fue en este momento que nos invadió el cansancio al punto de terminar el postre que también estuvo increíble pan de elote con helado de vainilla hecho en casa, nos dirigirnos al hotel para dormir y así fue que llegué a la habitación me puse la pijama y caí exhausto, agradecido a la vida de permitirnos haber vivido esta experiencia extrema y haber salido bien librados.

A raíz de esto seguramente cambiaremos la ruta, destinos y tiempos, es parte del motociclismo, hacer un plan pero también ajustarlo para disfrutarlo, siempre debemos recordar esta frase, **Lo importante no es llegar al destino, sino disfrutar del camino** al igual de esta otra **El plan es que no hay plan**

  #GustoBuenVivir #GustoBuenViajar

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