Rodando por México

Lunes 14 de Marzo 2022

Despertamos a las 6 de la mañana para poder tener todo listo a las 7 am e ir al hotel de donde saldríamos con el grupo de motociclistas qué conocimos el día anterior, los acompañaríamos hasta la desviación a Puebla su destino y nosotros continuaríamos por el Arco Norte para dormir en Tulancingo Hidalgo, todo esto a través de la ruta de Xalapa, el recorrido de este día 413 km, pues bien ya con moto lista y equipados nos dirigimos al hotel acordado frente al parque de la ciudad, llegamos y no había ninguna moto, esperamos unos 5 minutos, pregunté en recepción y me comentó la recepcionista qué hacia una hora habían salido, uta pues entonces entendí mal ? Al final el tema fue qué venían al igual que nosotros con el horario de Cancún una hora más que la de CDMX, pues bueno sin bronca a darle con mi Chaparrita, cargamos gasolina y salimos rumbo a Xalapa a escasos 100 km, así que en menos de una hora llegamos a la desviación y decidí entrar a conocer la ciudad.

 

Vaya sorpresa una ciudad súper bonita, eso si el tráfico a todo lo que daba nunca me lo hubiera imaginado, tardamos más en llegar de la entrada al parque central qué de Veracruz, por fin llegamos a la plaza principal y encontramos un lugar justo enfrente del restaurante La Parroquia donde desayunaríamos, había una sola mesa disponible qué pareciese nos estaba esperando, ordenamos nuestros lecheros respectivos con leche bronca y una concha con nata para compartir, mi Chaparrita se pidió unas enfrijoladas y yo una gordita de masa negra (con frijol) rellena de huevos revueltos, la verdad no me encantó estaba bañada en aceite, disfrutamos mucho la catedral, parque y palacio preciosos, acabamos de desayunar y recorrimos un poco las calles, pues bien hora de comenzar el viaje.

 

Siguiente destino Perote, la salida de Xalapa igual con mucho tráfico, por fin llegamos a carretera y a darle, pasamos un túnel increíble durante el cual el sonido del escape de la moto se escuchaba padrísimo, por fin algo de curvas, ya íbamos algo retrasados y decidimos no entrar a Perote, cargamos gasolina y justo ahí para nuestra sorpresa hay una sucursal de Hostería Covadonga, en este lugar se hacen unas de las mejores tortas, su especialidad jamón serrano y pierna, ni modo tendríamos que probarlas y así fue mi Chaparrita pidió la de Pierna y yo la de Jamón Serrano, buenísimas, además mi Chaparra no aguantó la tentación y ordenó una orden de Fabada yo solo la probé pero también estaba muy buena, pues bueno después de estas 2 forzadas paradas continuamos hasta Tulancingo Hidalgo, un recorrido de 250 km eran las 2 y apenas habíamos recorrido 150 km, así que no habría más paradas hasta llegar ya que también traíamos tanque lleno, la carretera la verdad en muy buenas condiciones.

 

Finalmente entramos a la ciudad que me vió nacer a eso de las 4.15 pm, directo nos dirigimos al Hotel Colonial, el hotel más emblemático de mi ciudad, bajamos todo el show de la moto y subimos a la habitación, inmediatamente bajamos al restaurante a tomar líquidos, ordenamos una jarra grande de agua de Guayaba, los precios en este restaurante y en general en Tulancingo son sin duda los más baratos de México, ejemplo huevos al gusto $38.00, Arroz Rojo $31.00, orden de Cecina $70.00 la comida corrida $65.00 pesos increíble de verdad comparándolo con los precios exorbitantes y fuera de lugar de Cancún, pues bien subimos me bañé y decidí ir a dar un recorrido a pie para recordar mi infancia mientras la Chaparrita se quedaba a descansar, el recorrido fue rapidísimo pero los recuerdos de infancia muchísimos, desde mi abuelo, tía, primos y amigos, en su tiempo un pueblo romántico donde todos nos conocíamos, muy limpio y ordenado, grandes recuerdos.

 

En esta ocasión el local de la dulcería y donde también vendían el periódico y cómics como los de mi tiempo Archi, La Pequeña Lulú, etc estaba ya vacío, solo permanece uno idéntico qué es la papelería donde comprábamos todos los útiles de la escuela y donde iba con mis amigos por material para hacer las tareas, tan pronto entré me invadió el recuerdo de ese aroma tan peculiar y único a papel wow cuantos recuerdos que se vinieron a la mente en segundos, les pedí me dejaran tomar unas fotos y bueno les expliqué todo el rollo del porqué, continué por la calle donde mi abuelo René tenía su joyería, el jardín donde cada Domingo nos reuníamos todas las familias a platicar y al que los papás nos daban varias vueltas en carro, como distracción Dominguera, sin olvidar los cines qué en su tiempo proyectaban películas de uno de los ídolos de Tulancingo por ser originario de ahí, El Santo, pasé por mi escuela el Pedro de Gante y por el hospital de mi padrino el Dr Saucedo donde nací, en fin una gran experiencia.

 

A eso de las 8 subí por la Chaparrita para ir a cenar a otro clásico La Verbena un restaurante qué era atendido por sus dueñas una de ellas Esperanzita y que se hizo famoso por sus enchiladas, a diferencia de las que conocemos estas son de tortilla qué aún siguen comprando a las marchantas del mercado de un maíz especial, del tamaño de una tortilla taquera, a estas les vierten una salsa verde de campeonato, poco de pollo, crema y queso fresco canasto, que les puedo yo contar deliciosas, recuerdo que el restaurante se llenaba al tope, tanto como para cenar ahí o para llevar, salían charolas y charolas de estas enchiladitas, una tradición en esos tiempos y que hacía qué la demanda fuera mucha era el cenar por lo menos una vez a la semana enchiladas, además también aquí es donde nacieron los Guajolotes, 4 enchiladitas dentro de un bolillo con frijoles, wow la locura qué rico, pues bien ordenamos ambos una orden de enchiladas, un guajolote y unas flautas, acompañadas por un refresco qué me fascinaba Delaware Punch, el maridaje perfecto para mi, tuve la suerte de platicar con el hijo de Esperanzita y felicitarlo por mantener la tradición de nuestra Cocina, sin más nos dirigimos al hotel para descansar y estar listos al día siguiente.

#GustoBuenVivir #GustoBuenViajar

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