– Viajando con Chema 
De regreso de Mérida y camino a casa, veníamos pensando en dónde comer, rico y casero y así se nos ocurrió ir al Restaurante La Troje, un lugar que se ha hecho muy famoso entre los locales por sus deliciosas, ensaladas, baguettes, pastas, crepas, etc, podríamos definirlo como un espacio cuya oferta gastronómica se basa en la cocina Italiana, Francesa y Mexicana, en mi caso, hacía 2 años no íbamos a visitarlo y esto porque su matriz en la Calle Acanceh, siempre se encuentra lleno, así que en esta ocasión decidimos visitar su nueva sucursal en la Avenida Huayacán, un espacio amplio seccionado en dos pisos qué en conjunto con su matriz puede albergar a todo aquel que deseé visitarlos sin miedo a no encontrar mesa, un gran acierto de su parte, pues bien tomamos asiento y nos dispusimos a ordenar.
En mi caso un jugo de mango 100% natural buenísimo, al centro ordenamos un fettuccini en salsa de 4 quesos, gruyere, roquefort, parmesano y camembert, simplemente exquisita, a diferencia de muchas la crema es consistente y sobre todo destaca el sabor de los diferentes quesos, dejando un sabor en boca que prevalece y no se difumina tan rápidamente, continuamos con una la ensalada Ana Mary compuesta de lechuga, espinaca, berros, pera manzana, durazno, Kiwi, almendras, queso gruyere y aderezo de miel y mostaza, espectacular como siempre de esos platillos que no quieres que se acabe.
Y bueno, aprovechando que estábamos ahí ordenamos para llevar una baguette tentación qué consta de jamón serrano, queso roquefort y mermelada de higos, que es mi favorita y siempre pido cuando voy y una más llamada Cantera, compuesta por roast beef y queso gruyere, sin ánimos de echarles flores, simplemente lo que es, me da muchísimo gusto que existan espacios como estos que empiezan pequeños, se hacen de su clientela, basándose en su calidad y atención y al paso del tiempo en este caso de 1999 a la fecha 2022, continúen con el mismo entusiasmo que cuando iniciaron, desde que les conozco, siempre se encuentra presente la Chef Ana Cano y el día de hoy no fue la excepción, al pie del cañón dentro de cocina, asegurándose personalmente en consentir a sus comensales.
Un ejemplo a seguir, para muchos de los nuevos grupos restauranteros, en donde la pasión por consentir al comensal a través de ingredientes y platillos de calidad a un **precio justo* (no necesariamente barato) ya no es la prioridad, sino todo lo contrario, es el buscar elementos, conceptos, ambientación y tendencias para crear un escenario que apantalle al comensal y literalmente sangrarlo, ofertando platillos disfrazados, de muy bajo costo a precios exorbitantes, muy bien, por La Troje Huayacán y su matriz, sin duda uno de los pocos restaurantes que valen la pena, si no lo has visitado anímate seguro que no te arrepentirás.

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